¿Será o no será? ¿Está pasando o es un sueño? ¿Quién está loco? Incertidumbre, dudas, preguntas. El thriller psicólogico sólo quiere éso: manipular al espectador. Entonces aparece Carlos Sorín, viejo conocido, y me digo ¿Carlos Sorín, el de «Historias mínimas», intentando manipularme? Pero si es un sensible de la ternura, ¿cómo puede ser? De antemanoSigue leyendo «El gato desaparece (2011)»