Nunca asistas a ese tipo de fiestas (2000)

Nunca me gustaron mucho las slasher movies. Más que nada porque no dan miedo, sino risa. Dependen mucho de los scary jumps (saltos de susto… eso de que aparece una imagen de repente con la música o un ruido al palo), pero terminan siendo puro cliché a lo tonto.

Los pibes de Farsa (Sáenz, Parés y Soria, en esta peli específicamente) saben eso, y por eso hacen este film que es una burla al género, siendo extremadamente fiel al mismo.

Cuando vi por primera vez esta peli no podía creer estar viendo una peli con momentos que, se nota, son pequeñas geniales ideas. De esas que uno piensa «¿Cómo no se me ocurrió a mí eso, si es obvio?».

Y sin embargo tiene pequeñas dosis de suspenso y de terror, incluso con un giro en el final que da un sentido nuevo (¿y uno mucho más terrorífico?) a las escenas de muerte y gore.

Asi que si te criaste en un hogar estricto, o fuiste a fiestas locas y peligrosas con gente no recomendable, o solo te gusta el género y no te molesta que se rían de este tipo de pelis, Nunca asistas a ese tipo de fiestas es para vos.

Mirala en YouTube en el canal oficial de Farsa

¿Fin de la nota? ¿O habrá secuela? Taaan taaan taaaaaaaaaaaaaan…

El gato desaparece (2011)

¿Será o no será? ¿Está pasando o es un sueño? ¿Quién está loco? Incertidumbre, dudas, preguntas. El thriller psicólogico sólo quiere éso: manipular al espectador. Entonces aparece Carlos Sorín, viejo conocido, y me digo ¿Carlos Sorín, el de «Historias mínimas», intentando manipularme? Pero si es un sensible de la ternura, ¿cómo puede ser? De antemano ya me había hecho la psicológica este thriller psicólogico, así que le di play.

Empieza bien: me cuentan la historia de alguien que enloquece, me engancho y, de golpe porrazo, resulta que ese alguien es Luis Luque. Si es Luis Luque, está loco, me digo con total soberbia. ¿Está loco? Sí, está loco. ¿Seguro? Porque me quieren manipular, entonces saben que si es Luis Luque voy a pensar que está loco y me voy a comer el amague y… ¿No está loco? No, seguro que está loco, es Luis Luque… En esa maraña de conjeturas, mi salvadora es ella, la protagonista (que es también el punto de vista); se pone todo ese quilombo al hombro y me lleva hasta el final de la película.

¿Qué me pareció? Que ella actúa genial, me olvidé de Luque. Se carga toda la historia y muy bien. Pero, volviendo a la historia, esperaba algunos conflictos más. Un poco más de enredo mental, de tensión generada por la simpleza de la duda… Esas pequeñas cosas cotidianas que, cargadas del imaginario, se tornan amenazantes.

Se la recomiendo a los amantes de los gatos porque hay un gato.

Mirá acá, amigue mío: https://play.cine.ar/INCAA/produccion/1453

El silencio es un cuerpo que cae (2017)

Cuando iniciamos este blog lo hicimos con dos principios: uno es el de difundir y recomendar cine argentino. El segundo es hablar desde la experiencia. No sólo ver una película o una serie, sino vivir, pasear, respirar el mismo aire de los lugares donde transcurren las historias. En nuestras charlas descubríamos constantemente cierta emoción compartida por tener nuestras historias superpuestas con las que veíamos en las pantallas. Esta película documental creo que logra lo mismo. Si bien el motivo es la vida oculta del padre de la directora, Agustina Comedi, la protagonista es ella.

La película no es sólo una investigación, es la construcción del relato, la construcción del documental. La construcción de «¿cómo me entero de esto ahora, si siempre estuvo ahí?». Es la construcción de la figura paterna, ya ausente, pero también parte de la construcción de la identidad propia. Y ni hablemos de la construcción de una época muy reciente y muy dura de la historia argentina.

Parte de esto me hizo dudar de escribir esta reseña o relato, porque yo no viví esa época. Como hombre cis, siento que me estoy metiendo en terreno que no conozco, y que mis palabras pueden hacer más daño que bien, pero al mismo tiempo esta película me mostró algo que no sólo no había pensado antes, sino algo que quiero conocer más, en profundidad. El mundo queer durante la última dictadura militar, el terror de la epidemia de VIH que se esparció y estigmatizó a tantas personas durante años, y otros temas que se tratan acá son importantes para problematizar la historia reciente y nuestra actualidad. Igual que a la directora, esta película es un llamamiento a mirarnos y a descubrir lo que está oculto, tal vez no en toda su profundidad, pero a reconocernos incompletos si no conocemos y aprendemos de los que nos precedieron, los que nos rodean y los que vendrán.

Así que si lo tuyo es la historia argentina, o si vista las películas de Agnes Varda, o querés conocer algo de la comunidad queer en Córdoba y Argentina durante los 70, esta película es ideal para vos.

Podés verla en Cine.ar y en Mubi

Aterrados (2017)

Soy un espectador ideal de películas de terror: me da miedo todo. Por más que sea una un burdo personaje al cual se le ven los hilos del disfraz, la sola expectativa de que aparezca repentinamente me pone en estado de tensión. Es por ello que esta recomendación hay que tomarla con pinzas…

El cine de terror, para mí, habita los extremos. Se puede gastar una fortuna en efectos o ser bien gasolero sabiendo usar el gran recurso audiovisual: el fuera de campo. Es ahí donde se juega todo, en eso que se va armando en la mentecilla del individuo frente a la película. Lo que no ve, pero imagina. Dónde habita «Aterrados»? En el medio… Tiene un humilde despliegue de efectos y utiliza el fuera de campo. Algunos efectos funcionan bien y otros no tanto aunque, cuando aparecen de un salto, siempre salto.

Puede que aún esté siendo tibio en ¿Qué me pareció? Un poco, sí. Me gustaron los personajes: no hay clásicos adolescentes sino gente adulta, viejos, diría. Y tiene secuencias muy buenas, pero otras cosas que no se terminaron de construir o no suman mucho a la historia. Más allá de eso, no me aburrió, me atrapó, quería llegar al final y ver qué pasaba.

Esta peli te la recomiendo si vivís en el conurbano y te interesa la actividad paranormal. Ahora bien, si sos un ávido consumidor de terror, no vengas con pretensiones, no quiero escuchar tus críticas.

Mírala aquí, aquí no más: https://play.cine.ar/INCAA/produccion/6620

La fiaca (1969)

Ésta es una de esas películas que vi antes de verla o, más bien, tenía un relato construido en mi mente, hecho de comentarios, bromas y alusiones a «La fiaca». Recuerdo puntualmente a mi abuelo decirme que yo era el personaje de la fiaca cuando no me quería levantar para ir al colegio y luego se reía, de andar saber qué, porque claro, yo no tenía idea de que hablaba.

Así, una o dos generaciones recuerdan la peli y se ríen de la picardía de este empleado que un día se aventuró, rompiendo un mandanto imperioso, a quedarse en su casa, en la cama calentito… y no fue a laburar. Temible hazaña para cualquiera que le pesa su trabajo, pues el pensamiento colectivo, político y religioso, lo dignifica. A mi me jode la existencia. Y sí, tengo fiaca.

Entonces hablemos de la película…¿Qué me pareció? Y, te cuento… Fue un ir y venir de revelaciones. Una: el Norman Briski joven y el Norman Briski actual no tienen relación. Son dos entes diferentes. Otra: me cachondié con Norma Aleandro, quién diría. Hay mucho grito al principio, después se calman, uno está acostumbrado a elevar la voz. En algunos momentos se estira, pero vamos!, que no te gane la ansiedad, es historia cultural. Para el final toma ritmo y llegás a una conclusión deprimente, que, seguro, ya la sabés. Pero te dejo un juego para levantar ese ánimo: busca todas las expresiones machistas que aparecen con total inocencia.

Te la recomiendo si querés sacar tema de charla con algún familiar con algunos o varios años más que vos. Y si te da fiaca, está todo bien.

La encontré en Youtube, en varias calidades, te paso ésta que fue como la ví yo: https://youtu.be/V0IFkTomzR8

Los trabajos y los días (2015)

Llinás, Llinás y Llinás.  Llinás hasta en la sopa. Y sin embargo siempre es refrescante ver lo que produce El Pampero Cine, la productora que lleva adelante con otros amantes del cine.

Y sí, el nombre de Llinás es tan mainstream (¡gracias Argentina 1985!) que cuando supe que esta miniserie lo tiene entre sus créditos, dudé… no por miedo a que no me gustara, sino por miedo a mirarlo con prejuicios. Pero viendo que lo acompaña el nombre del gran Jorge Halperín, y con títulos muy intrigantes para cada uno de los cuatro capítulos, terminé metiéndome de lleno. Y no me arrepiento en lo más mínimo.

Con un tono a policial negro, a cine de investigación, a documental, esta serie recorre cuatro eventos o procesos que, al igual al poema griego al que hace referencia el título (búsquenlo, no tiene pérdida), tratan de traer información didáctica sobre la historia argentina, sobre la historia de los trabajadores, esa historia que cada vez se trata más y más de ocultar, desdibujar o incluso demonizar. Como dice Halperín al final de uno de los capítulos: «es una historia que tiene que ser pensada, no añorada». Sobre todo porque parte de esa historia es aún muy reciente.

Por eso me parece importante esta serie: con un tono amable, y con datos investigados, nos puede ayudar a pensar. Y no solo eso, sino que también la falta de datos, esos borrones en la historia que podemos ver en el capítulo de las costureras de Tucumán, nos pueden hablar de las ausencias que provocan un interés económico sobre las personas vivas, de carne y hueso, con sus sufrimientos y esperanzas. ¡Y sí que hacen una maldita buena serie!

Asi que si te gusta el periodismo de investigación, el film noir, el cine de Llinás, o todo eso junto, o si te interesa el tema de los trabajadores a lo largo de la historia, esta serie corta (muy corta) es para vos.


Podés verlo en la pagina de Encuentro, en Cont.ar o en YouTube:

Cap. 1: Penina, el primer desaparecido de la historia


Cap. 2: Las grandes huelgas de La Forestal


Cap. 3: El misterioso caso de las costureras tucumanas


Cap. 4: Oscuridad en las minas e ingenios de Jujuy

En peligro (2018)

¡Escandalizada! Mi señora estaba escandalizada. Escándalo que no surgió de la sangre derramada ni de la violencia desmesurada si no de la traición. La traición al espectador.

Esta película tiene un componente que va más allá del film y se mete en mi psiquis ¿Por qué?Porque es de mi director odiadamente preferido: Matías Szulanski. Veo sus películas y la envidia me carcome, tiene mi edad, 16 días menos, y ya tiene como 10 películas. ¡¿En qué momento Szulanski?!…. ¿En qué momento?

Pero vamos a hablar de la película… ¿Qué me pareció? Una película que, podríamos decir, es un policial con una protagonista en muletas por lo que no esperen mucha velocidad. Buenos personajes y una atmósfera bien lograda en la que te metés y decís «¿qué está pasando acá?» Eso sí, muchos momentos «contemplativos» adorando al cine, al cine como espacio, como lugar religioso, templo de las películas. En ese cine se resuelve el film.

Ya hablaré de todas sus películas recomendando todas; sí, todas, hay que verlas. Pero esta tiene algo que deja un sabor a poco, capaz porque no es su guión o capaz porque nadie es infalible, ni siquiera vos, Szulanski.

Te preguntarás por qué el escándalo de mi señora. El detrás de esa reacción se resumió en una frase: Szulanski me engañó. El final, señoras y señores, el final es polémico, su resolución es muy polémica, es una traición al espectador.

Así que está recomendación es para mí que la ví porque ví todo lo demás y siempre quiero un poco más de él, pero si querés, mirála acá te dejo el link: https://play.cine.ar/INCAA/produccion/5417

Recreo (2018)

Buscando una película que acompañe la cena, le di play a esta película. Por suerte comemos rápido, porque para los 20 minutos ya sabía por donde iba y qué me esperaba más adelante, así que aburrido, pude darle cerrar y no terminar de verla.
De todas maneras la terminé de ver para hacer esta reseña, sino hubiera quedado en el olvido, y mi opinión no cambió: los momentos gloriosos de esta película son pequeños diálogos o situaciones muy esporádicas que duran pocos segundos, dejando la nada misma después que suceden.

Esto no significa que sea mala, una comedia romántica no es mi género preferido para ver, pero la verdad es que a esta peli lo romántico hay que buscarlo y la comedia es del empleado de cine.ar que tuvo que cargar los datos. Aunque hay que destacar el trabajo actoral y del equipo técnico, que está muy muy bien.

La película trata de tres parejas amigas (hétero… ¿o no?), una con un hijo adolescente, otra con trillizos niños y la tercera con un recién nacido. La sinopsis promete «una convivencia en la que pronto aparecerán antiguos conflictos, secretos ocultos y cruces inesperados» que claramente pasan fuera de escena, porque en la película hay un solo secreto, o dos, tres conflictos (uno por cada pareja de los cuales uno tiene que adivinarlo «entre líneas»), y otras cuatro situaciones random: una madre que se queda dormida después de fumar, la tortura (fuera de cámara también) de un cachorro por parte de unos personajes, un viaje de ascensión en globo y un accidente en la pileta. Todos estos quedan sin resolver, ni tampoco cambian en nada ni la trama ni la dinámica entre los personajes, cuando no interfieren unos con los otros para que no se resuelva nada o se desdicen en la escena siguiente. O sea, no pasa nada. En mi opinión, si hubieran asesinado misteriosamente a alguien cerca de la mitad de la película, automáticamente hubiera mejorado el producto final.

De todas maneras se deja ver: las emociones no son muchas, y los conflictos no se resuelven, pero son simples. Los lugares comunes de la película son muchos, así que tampoco resulta tan extraña. Si te gustan las películas con conflictos de pareja, con pequeños guiños a la maternidad y paternidad, y realmente te sobran una hora y media de vida, esta opción puede ser para vos.

Los dejo con una frase hecha de una de las protagonistas, dichas a otro personaje con el que no interactúa en ningún otro momento, y que no tiene que ver en nada con el tema de la película… o que tiene que ver con todo en lo que falla:

«No crezcas, quedate chico. Quedate así como estás. Aunque sea adentro tuyo, sin que nadie se dé cuenta»

Podés verla en cine.ar o haciendo click acá

PS.: Debo adjuntar que esta película comete un pecado absolutamente capital, un error que debería hacer replantear el curso de sus vidas a varios que trabajaron en la producción de esta película, que es el uso de la peor y más aburrida versión de The Safety Dance de Men Without Hats. Es oficial, es la versión extendida para boliches de la misma banda, pero si vas a hacer todo el trabajo pesado de hacer una película, podrías dedicarle algo más de 3 minutos a elegir un buen tema. O directamente no gastar nada de tiempo y poner la versión original.

Los Sónicos (2011)

Buscando algo para ver en pandemia con mi pareja, encontré esta serie que parecía… Inofensiva. A la hora de hacer consensos a veces uno tiene que buscar la salida más neutra. Y… ¡Menos mal! La serie cumple en todos los aspectos.

La premisa de la serie es simple: una banda de rock se separa en 1968, cuando el cantante queda en coma después de un accidente de tránsito. 43 años después se recupera en una Argentina diferente, donde ni sus amigos ni el rock son lo mismo. Y aún así la trama tiene momentos de profundidad insospechados, y uno queda enganchado.

Tampoco hay que dejar de decir que las actuaciones son impecables, de la mano de Roberto Carnaghi, Hugo Arana, Norman Briski y Mario Alarcón, y un elenco secundario que no se queda nada atrás.

Por último, y con esto termino aunque haya mucho más que decir, es una serie realista a pesar de armar un mundo casi fantástico. Es sincera y en ningún momento intenta ser más de lo que es, muestra aquella juventud rockera con lo bueno y lo malo, y a la actualidad también. ¡Aplausos de pie y por más series así!

Así que si te gusta el rock psicodélico de los 60, si tenés un minimo de cariño por esos rebeldes de pelo largo, o si te asusta pensar en una juventud que ya pasó, esta serie es para vos.

Podés verla en Cont.ar

Los de la mesa 10 (1960)

¡Ma’ qué cine francés!, el «nuevo cine argentino», papá.

Una de esas películas en blanco y negro donde una pareja transita la ciudad, en este caso de Buenos Aires, pero lo que realmente transita son las peripecias de los vínculos amorosos.

Ella, multimillonaria y él, del más bajo nivel. No, estoy exagerando. Ella es de buena posición económica y él no está tan mal, es más cercano a la realidad, pero es un impedimento de clase. Lo lindo es que buscan soluciones para poder seguir juntos. Una película chiquita y bonita que trae a juego un romance que hoy es una ventana a un pasado cercano.

Si venís de caminar por la ciudad de noche, mírala. Y si estas leyendo Cortázar, también.

Te dejo el link, esta vez de youtube (es lo que hay): https://youtu.be/NeVt5zob0kU

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